La división de poderes de Montesquieu ya no existe. El poder judicial no tiene base en el pueblo, mientras que el poder legislativo y el judicial son sólo uno.
Los tres poderes actuales son el Ejecutivo, el Capital y los Medios de Comunicación. Para que la Democracia vuelva a ser efectiva estos tres auténticos poderes deben ser controlados por la soberanía popular.
Dicho asi parece una utopía, pero si lo pensáis bien no lo es tanto, ¿qué impide elegir a los directores de los medios de comunicación o a los Consejos de los bancos, en unas elecciones abiertas? [...]
HORMAX, en Menéame
Hacia tiempo no leía una reflexión tan profunda, meditada y acertada.




