Los chicos de The Pirate Bay no dejan de sorprendernos. Hace pocos meses veíamos en Menéame las impactantes respuestas que daban a las amenazas recibidas por la industria discográfica y abogados de distinta representación. Pero hoy van más lejos aún, y dejan entrever un cachondeo y un descaro impropio de alguien que está siendo sometido a juicio. Tal vez sea más propio de quienes están sometidos a juicio, pero saben de antemano que tienen la razón en la mano.
Nos cuenta Público lo siguiente:
The Pirate Bay no sólo es conocida por el número de usuarios que utilizan sus servicios sino también por las airadas respuestas que ofrecen a las discógraficas y productoras que les envían mensajes para que cesen su actividad. Orgullosos de su actividad (“somos los mayores distribuidores de cultura del mundo”, afirmaban en una rueda de prensa previa al juicio), los acusados se han mostrado seguros de que no son culpables de ningún delito. “Ya han tratado de cerrar el sitio una vez y han fracasado. Dejémosles volver a fracasar”, ha destacado uno de los fundadores del buscador.
La acusación que representa a la industria de contenidos sostiene que TPB provoca un daño constante para los creadores, y que llega a enlazar películas incluso antes de su estreno oficial. Además, se acusa a los creadores de este buscador de ingresar más de tres millones de euros al año por publicidad, “a pesar de que afirman estar interesados únicamente en la difusión de la cultura gratis”, ha precisado el presidente de la IFPI.
En el juicio, que ya ha sido catalogado como “la historia interminable”, los acusados defenderán que ellos sólo ofrecen un servicio y que si éste es legal o ilegal depende del uso que se le dé. En España, por ejemplo, la descarga de archivos es legal si no existe ánimo de lucro.
Me gustaría destacar los porcentajes de uso que tiene The Pirate Bay, indicados abajo.
- China, 1.300 millones de habitantes. 32,34%
- EEUU. 300 millones de habitantes, 7,93%
- España. 46 millones de habitantes, 7.72%
Cuando España se pone, no hay quien le gane a descargar, pese a tener uno de los servicios de Internet más deplorables de Europa a precio de infarto.




