El País abre su edición de hoy con un titula en portada inquietante.
ETA y su entorno abren un agrio debate por el resultado del 1-M
Completa la información en su edición digital.
Ahora las críticas se multiplican. “La actividad de ETA se ha convertido en perjudicial para la consecución de los objetivos estratégicos. Por una parte, no somos capaces de hacer una lucha armada como la de hace unos años porque la represión de los Estados nos ha superado. Y, por otra parte, la lucha armada hace imposible que la izquierda abertzale pueda trabajar con las instituciones que hay a favor de nuestros derechos”, señalan miembros de ETA. Es decir, el debate sobre la inviabilidad de la llamada lucha armada ya está en el tapete de la propia ETA. La actividad terrorista aparece como un obstáculo para el futuro de la izquierda abertzale que no ha condenado la violencia.
Quienes apostaban por un bloque soberanista como alternativa de futuro -una plataforma independentista, contraria a la violencia- se han visto sorprendidos por los resultados de Aralar. Así, un ex parlamentario radical dice: “En la época de EHAK hubo casi 160.000 votos. Lo que me ha dado más palo ha sido lo de Aralar“.
Otros miembros de ese entorno dan otra versión del crecimiento de Aralar: “Al final ya sabes lo que dice la gente, ‘si es para lo de siempre no te voy a dar mi voto‘, mucha gente hace eso. Mucha gente no ha ido a votar y otros muchos se lo han dado a Aralar”.
Así visto, parece una buena noticia. El debate interno era algo que prácticamente había desaparecido en la izquierda abertzale: total falta de auto-crítica y borreguismo interno como valores a ensalzar entre sus filas. Esto, unido a una desafección cada vez mayor a sus líderes y a ETA, hace que cada vez se extienda más la crítica interna.
En estas grabaciones, un preso con años de militancia y cárcel por delitos de sangre habla de la actual dirección de ETA en términos tales como: “Son como cuatro niñatos medio yonquis que llevan todo, que con sus decisiones van a hacer desaparecer a la izquierda abertzale”. Familiares de presos de ETA dijeron al conocer los resultados: “Me sentí como una mierda. Fui a casa con una impotencia, con unas ganas de llorar”.
De todas formas, tampoco podemos echar las campanas al vuelo. El artículo lo firma Luis Aizpeolea, de quien no hace mucho tiempo Iñaki Anasagasti comentaba lo siguiente en su blog:
Hace años que vengo diciendo que las informaciones de este señor no son informaciones sino opiniones, y, confusiones de deseos con realidades
Todos sabemos que Anasagasti es una de esas personas que barre con demasiado ímpetu para su casa, pero también destaca tener conocimiento de causa sobre lo que habla.
También sería de destacar que La Razón dedica parte de su portada a un posible cambio de rumbo de la izquierda abertzale en Euskadi.
ETA se equivocó en sus predicciones y va a rectificar ahora. Expertos antiterroristas consultados por LA RAZÓN señalan que la banda daba por hecho, antes de las elecciones vascas del 1 de marzo, que el PNV seguiría gobernando con el visto bueno del PSE. Los resultados de los comicios y el apoyo que el Partido Popular va a prestar a los socialistas han «descolocado» a los pistoleros, que habían diseñado su estrategia criminal con un escenario distinto al que, según todos los indicios, se va a producir.
Estamos en las mismas. Los “expertos antiterroristas” bien pudieran ser el cuñado del portero o los chismes de banco de jubilados que se oyen en El Retiro, donde muchos periodistas parece haber encontrado un filón monumental de opiniones cualificadas sobre Euskadi y sus gentes.
De todas formas, La Razón nunca nos defrauda y nos un poco más de carnaza para poder seguir difundiendo el odio contra Euskadi. En este caso podemos leer entre líneas que la Ertzaintza está plegada a los intereses del PNV, que como todos sabemos son quienes recogen las nueces del arbol que agita ETA.
Las dos operaciones fallidas que han dado como resultado la huida de siete etarras que formaban parte de los «comandos» que operaban en Vizcaya y Guipúzcoa, tal y como informaba ayer LA RAZÓN, constituyen la gota de agua que colma el vaso de la actuación antiterrorista de la Ertzaintza, en la que ha habido más sombras que luces. Este cuerpo está desplegado en todas las localidades del País Vasco y recibe la importante información (antes llegaba a la Guardia Civil, pero fueron cerrados los cuarteles), que se genera en las pequeñas y medianas poblaciones y que resulta fundamental para poder combatir tanto a ETA como a su entramado.
No importa que la Ertzaintza esté también amenazada por ETA, que sean el principal enemigo declarado por la izquierda abertzale (determinándoles “beltzas”) y que hayan practicado innumerables detenciones en los últimos años. El mensaje subliminal que nos llega es que la Ertzaintza se manda treintaiunas con ETA, por lo que sólo nos podemos fiar de la Benemérita y de las Fuerzas de Seguridad españolas.




