El Papa Benedicto XVI, en un alarde de responsabilidad y buena intención, ha pedido en su visita a Camerún que no se use el preservativo, ya que este no hace sino “agravar el azote del SIDA” en el mundo. Ratzinger ha desplegado todo su arsenal argumental para mostrar al mundo la alternativa de la Iglesia al condón, artefacto ideado por el demonio que cuenta con una eficacia de prevención del SIDA de entre el 80 y el 95%.
En declaraciones a los periodistas que le acompañaban en el viaje, el Papa aseguró que las propuestas que se han hecho desde diversos sectores de la sociedad laica para frenar el sida no resultan “realistas” y agregó que la política de la Iglesia católica, que aboga por “humanizar la sexualidad con nuevos modos de comportamiento”, es la más “eficaz”. Esos “nuevos” modos de comportamiento, según aclaró en otro momento, consisten en “la fidelidad dentro del matrimonio heterosexual, la castidad y la abstinencia“.
De sus palabras podemos deducir que la fidelidad es un enorme aliado contra el SIDA, siempre y cuando no seas homosexual, en cuyo caso el VIH debe ser considerado un castigo divino. Ya sabemos el rollo que se traen Dios y los homosexuales: Él los crea así, pero luego les castiga por sodomitas. Anda que no tiene sentido del humor…
De todas formas hay que aplaudir las medidas de Benedicto XVI en contra del SIDA. Es un gran salto cualificativo en la lucha contra esta enfermedad, no sé cómo no se le había ocurrido a nadie. Quizás hubiera sido necesario llamar antes al Capitán Obvious.
Así que humildemente, desde estas líneas, propongo las nuevas directrices, según el modelo de la Iglesia, a adoptar en nuestros hábitos diarios para la erradicación de todo tipo de problemas, enfermedades y mellas humanitarias.
- Los accidentes de coche matan a miles de personas al año. Solución: No usar el coche.
- Hay más métodos de transporte, pero se pueden evitar las muertes. Solución: No usar ningun método de transporte, los viajes son invento del demonio.
- Podemos salir a la calle, pero nos podría caer una teja en la cabeza. Solución: No salir a la calle, permanecer en casa, a poder ser rezando.
- Mirar a otros hombres/mujeres con deseos es pecado, por lo que no ingresaremos en el cielo. Solución: Vendarnos los ojos.




