Cuando media el asunto vasco en los titulares de los principales rotativos madrileños, la imparcialidad hace mutis por el foro y se pierde entre los intereses generales del Estado. No importa que el medio en cuestión sea más de rojos o de azules, de progres o de fachas, o de cejas o de barbas.
El caso chirría especialmente en el caso de El País. Cuando uno lee El Mundo o La Gaceta (si es que a esto último se le puede llamar periódico) ya está preparado para lo que puede venir y, como el que va a entrar en una curva, se reclina hacia el lado contrario para que la fuerza centrífuga no se lo lleve. Sin embargo El País suele guardar bastante las formas, al menos en los asuntos que no afectan a sus intereses, y por eso nos suele pillar con el pie cruzado cuando la intenta colar.
Uno de los mayores afanes, tanto para el Partido Socialista como para el Grupo PRISA, a día de hoy es justificar ante la opinión pública española (y en la medida que se pueda, la vasca) el asalto a la Lehendakaritza por parte de socialistas y populares en contra de la mayoría de la sociedad vasca. ¿Qué mejor manera de hacerlo que desacreditar a los anteriores inquilinos a base de enarbolar la tristemente famosa teoría del “árbol y las nueces”?
Hoy, titula El País en primera página: “La Ertzaintza da su primer gran golpe a ETA en siete años“.
El lector medio, escasamente informado y proclive a la indignación fácil, pensará de inmediato que la Ertzaintza no hacía más contra ETA porque al PNV no le interesaba, dado el titular burdamente manipulado. Pero no es un ejemplo único, ya que El Correo va en la misma línea: “El PSE se felicita de que la Ertzaintza “por primera vez en muchos años” detenga un comando“.
Esto es, abierta y llanamente, mentira. A la memoria me viene, así de repente, la desarticulación de un comando completo el pasado mes de marzo, bajo mandato de Ibarretxe.
Pero por si esto no fuera poco, el propio artículo en El País indica:
La actuación de ayer llevaba tiempo en la recámara. El consejero vasco de Interior, Rodolfo Ares, se limitó a desvelar que la operación se inició “hace muchos meses”. Se refería a que comenzó durante el anterior Gobierno del PNV. La investigación hunde sus raíces en 2008, aunque no se ha podido materializar en detenciones hasta la puesta en marcha de la nueva división antiterrorista de la Ertzaintza, que ha conseguido coordinar las pesquisas y ordenar la información disponible.
Rodolfo Ares, en un gesto de absoluta falta de respeto, no lo menciona sibilinamente, pero esta operación se puso en marcha en 2008, bajo la dirección de la anterior dirección de la Ertzaintza. También recuerdo (qué daño ha hecho la sociedad de la información a los manipuladores y mentirosos) que la “nueva” unidad antiterrorista de López y Ares en realidad es la misma unidad que ha existido desde siempre, a la que le cambiaron el nombre para poder cortar una cinta más y colgarse otra medalla.
Toda esta manipulación impresentable me hace pensar que muy mal tienen que ir la cosas en España y en Euskadi para sacar toda la artillería pesada a relucir.




