Atendiendo a la machaconería con la que ciertos medios de comunicación sacan a relucir las “relaciones” entre ETA y Hugo Chávez, da la sensación de que el parlanchín presidente venezolano debe ser parte integrante de una especie de “Comando Venezuela”. Casi a diario, y casi siempre en primeras páginas, salen noticias que incluyen esta extraña alianza transoceánica de dudoso crédito.
Sólo hay un hilo conductor entre Venezuela y ETA: el auto del juez Velasco que menciona que un fugado miembro de ETA, que lleva allá desde los años ochenta, tiene un cargo en un Ministerio de Chávez. Y desde ese débil nexo, toda una serie de informaciones orientadas a alimentar la supuesta “connivencia” entre la llamada Revolución bolivariana y el terrorismo.
Algo muy curioso es el poco interés que tienen estos medios de buscar estadísticas en relación a los miembros fugados de ETA. Este colectivo, que lo componen unas 100 personas, ha encontrado en sudamérica un luegar donde exiliarse bastante propicio. Sorprendentemente, si nos atenemos a los datos suministrados por El Correo en 2008, tenemos lo siguiente:
Más de un centenar de miembros de ETA permanecen en situación de huidos o deportados en Sudamérica y Cabo Verde, según datos de las fuerzas de seguridad. La mitad se encuentra en México, mientras que Venezuela acoge aproximadamente a un 20%. El porcentaje restante de ‘refugiados’ se encuentra repartido entre Cuba, Cabo Verde y Uruguay.
Resulta que la mitad de todos los fugados (50%) están en México, país dirigido por el conservador y pro-norteamericano Felipe Calderón, y tan sólo un 20% se refugian en Venzuela. ¿Adivina el avezado lector qué país se está llevando toda la carga mediática por su supuesta “connivencia” con ETA?
La facilidad con la que los medios de comunicación (y en este caso, la práctica totalidad de ellos) pueden moldear la opinión pública es apabullante. No sólo están convenciendo a las masas sobre la veracidad de esta disparatada alianza, sino que lo están haciendo en contra de la realidad y las estadísticas.
¿Qué motivos empujan al grueso de la prensa española a hacer esto?




