Hacía mucho tiempo que esperaba leer esta noticia, y no ha sido sino la casualidad la causante de que la haya encontrado escondida entre los recónditos huecos de algunos periódicos de tirada nacional.
Salen a la calle los dirigentes de Batasuna Joseba Permach, Joseba Alvarez y Juan Cruz Aldasoro. No es que sea demasiado trascendente que entren o salgan de la cárcel miembros de formaciones políticas, que viene siendo cada vez más a menudo, pero lo que sí es trascente es saber que estos tres individuos fueron detenidos en octubre de 2007 y que todavía no tienen ninguna sentecia judicial porque no han sido llevados a juicio.
Sí, eso se puede hacer en este país. Se detiene a una persona, se mete “preventivamente” en la cárcel de forma indefinida, y se suelta tres años y seis meses después sin haber celebrado si quiera el juicio. Tranquilos, todavía podían haber esperado seis meses más, que es el máximo que puede estar una persona encarcelada sin juicio.
Por un lado me molesta la tremenda malfunción del sistema penal español, que permite una aberración como esta. Y por otro lado me molesta el silencio mediático que se hace alrededor de estas injusticias.
Pocas veces se oirá en la conversación española una discusión sobre la conveniencia o no de poder mantener a personas hasta cuatro años en prisión sin juicio. Y no es por maldad, sino por puro desconocimiento. Por la complicidad o la cobardía de unos medios de comunicación que son capacer de mover las iras del ciudadano a placer sólo en el caso de que les interese.




