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  • La Ramera » Gracias Paul. Creo que lo que más me molesta de todo es que da la sensación de que el Gobierno ha...
  • Paul » Me ha parecido muy interesante tu reflexión. Destacar lo negativo, como han hecho muchos partidos y...
  • Javier Madrazo Lavín » Confío en que esta operación policial incentive la reflexión abierta en ETA y sus...
  • mari pili » no lo pienses es verdad que se va la luz y es chinbo
  • maria cristina » mas chinvo es que se va la lus i por eso no puedoacer la tarea
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Éste no va a ser un análisis objetivo. Lo digo desde la primera línea, no quiero que nadie se sienta engañado o manipulado, porque mi intención es transmitir la confianza que me genera este nuevo asalto a mano armada a los trabajadores de este país; osea, ninguna. Si Pablo Iglesias, aparte de para figurar de fondo histórico para los actos deleznables de propaganda del PSOE, fuera tomado como un referente en sus políticas, el Partido Socialista jamás hubiera si quiera planteado algo así.

Para empezar es de justicia señalar que la manera en que ha actuado el Gobierno ha sido torpe y mezquina. Zapatero les ha dado un plazo cerrado a patronal y sindicatos para ponerse de acuerdo, y en caso contrario, sería él mismo quien aplicaría la receta de los primeros. ¿Qué bazas tienen los sindicatos ante una patronal que sabe que si no se ponen de acuerdo van a ordenar unilateralmente darle como vencedora?

La propuesta gira en torno a tres ejes, adornados por otras medidas menores.

1. Despido de 33 días

La panacea de la creación de empleo. El modelo de 33 días por año trabajado se generaliza y será el caso común. Contra la precariedad laboral y el desempleo, abaratamiento del despido. Me imagino la congoja y el tembleque que le entra a los empresarios cuando tienen que contratar a un trabajador. No es que necesiten más personas para producir más, que al final es de lo que se trata, sino que los pobres están pensando en lo mucho que van a tener que pagar en el futuro para despedirles. Los años de en medio en los que la empresa haya pagado un salario mínimo y se haya quedado con los beneficios que haya generado no cuentan, lo que importa es ese casi 30% que se van a poder ahorrar con esta reforma laboral.

Por si fuera mucho todavía, las empresas sólo tendrán que pagar 25 días, ya que los otros 8 días los pagará el Fondo de Garantía Salarial. Esto es, todos.

2. Despido objetivo

Claro que 33 días por año trabajado (25 a pagar por el empresariado) todavía pueden ser muy cuesta arriba, así que el Gobierno va a ampliar las posibles causas justificadas de despidos objetivos para que puedan aligerar plantillas con… ¡20 días por año trabajado! Hasta ahora la causas del “despido objetivo” tenían mucho que ver con el propio trabajador: desobediencia, absentismo, enfrentamientos… podían ser causa de despido, algo completamente lógico. Pero a partir de ahora se van a incluir causas de otra índole. La más desagradable, la de la coyuntura económica de la empresa. Si una empresa encadena 6 meses consecutivos de pérdidas, podrá despedir “objetivamente” con 20 días por año trabajado.

No quiero pensar mal del empresariado, pero si alguien tiene algún conocimiento de contabilidad podrá acreditar lo relativamente sencillo que puede ser maquillar las cuentas, jugar con los asientos de los libros, para que una empresa tenga pérdidas. Sobre todo las pequeñas empresas.

Por otro lado me gustaría lanzar otra pregunta al aire: ¿si un trabajador acredita que necesita más dinero para hacer frente a su situación económica, le van a aumentar el sueldo? No es su culpa, es la coyuntura. Espero que sepan entenderlo…

3. Reducción de los contratos temporales

Esto es un caramelo para los sindicatos. Los contratos temporales pasarán de finalizarse con una indemnización de 8 días por año trabajado, a un mínimo de 10 días. Y a partir de 2014, de 12 días. Podría ser mejor, pero ésta es una buena medida, desde luego. El sangrado del paro en España viene de la mano de los contratos temporales, así que desincentivar éstos contratos creo que es una medida lógica.

Ésta medida es algo que el Gobierno debería haber tomado hace mucho tiempo, al margen de la crisis económica y como primer paso para acabar con gran parte de la destrucción de empleo. Desde luego que Zapatero la ha incluido como parte de la balanza entre trabajadores y empresarios, pero no compensa en absoluto junto a las dos primeras.

Básicamente éstos son los tres pilares en los que se asienta esta reforma laboral agresiva y sin consensuar. Luego hay otras tantas medidas más pequeñas, de las que no conoceremos su alcance hasta que no se pongan en práctica. Entre otros está el impulso que se a va a dar a las Empresas de Trabajo Temporal (ETTs), la ampliación de los contratos de esclavitud al terminar los estudios (contratos de formación) hasta los 25 años, la reducción de contribuciones a la Seguridad Social durante los dos próximos años…

¿Hubiera habido alguna diferencia si en vez del PSOE hubiera gobernado el PP? A las vista de sus política, no. Ésta es la agresión más grave que han sufrido los trabajadores desde hace mucho tiempo, y va a ser a manos de un partido que nació como “socialista” y “obrero”, que después ha ido abrazando paulatinamente los principios más básicos de las política liberales, hasta hacerse la derecha light.

Pero visto lo visto, ya no es ni tan siquiera light

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  1. Pingback: La reforma unilateral » La Ramera Escarlata on 30 Julio 2010
andresrguez
14 Jun 10

1 – La reforma laboral, esta u otra, se necesita desde hace años, para intentar acabar con los problemas estructurales de un país que siempre ha tenido el doble de paro que la media Europea, precisamente a sus problemas estructurales, con una gran temporalidad debida a la agricultura y el turismo, por no hablar de una industrialización tardía (años 80) y una formación laboral deficiente.

Es evidente que la reforma laboral, esta u otra, no es la panacea para salir de la crisis, pero sí para intentar solucionar los problemas de contrataciones existentes con contratos temporales de 8 días por año trabajo y que son los primeros en ser despedidos, por extinción de contrato.

El 92% de los contratos que se firman cada mes, son temporales con 8 días y sin apenas derechos laborales. No hace falta abaratar el mercado de trabajo, porque ya está abaratado.

El coste del despido en los últimos 2 años (dato facilitado por sindicatos) ha sido de media 19,1 días por año trabajado. El motivo es que entre un tercio y la mitad de la masa laboral estaba trabajando sin derecho a nada, con despido literalmente libre y gratuito y ahí está el 40% de paro en los jóvenes para demostrar que encima de putas, han puesto la cama. Y el resto de los despedidos lo han sido por causas objetivas (empresa en quiebra) o Fogasa.

Sí hace falta una reforma laboral, un contrato único que te de derecho a antigüedad y convenio desde el primer día y que el empresario no tenga miedo de firmar. Un sistema que no haga rentable descapitalizar una empresa para presentar despidos objetivos antes que despedir o reducir jornada a parte de la plantilla para mantener la empresa. Y eso pasa por una reforma laboral. No necesariamente por lo que propugnan algunos, pero sí por una reforma profunda y seria y rigurosa de nuestro mercado laboral.

Se supone que el modelo que se quiere aprobar, tendrá 33 días con derechos desde el primer día y mayores costes laborales mayores al empresario que siga con el contrato+despido siguiendo el modelo austríaco (mayores costes laborales al inicio con mayores indemnizaciones).

2 – El mercado laboral tiene un problema muy grave, ya que los contratos son muy rígidos especialmente en las grandes empresas y no se pueden adaptar a las necesidades de producción y es lo que ha provocado una gran parte de los despidos actuales.

Un ejemplo brutal lo hemos tenido con los ERE. ¿Por qué en Alemania con la misma caída de producción no ha realizado tantos ERE? Por una parte el estado pagaba parte del salario pero a cambio de que las empresas recortaran las horas y reorganizaran las horas de trabajo, creando bolsas de horas, adaptables en función de las necesidades.

En España eso no existe, salvo en las empresas con convenios propios. En el resto, como no había forma de adaptarse -> ERE -> Despido -> Aumento de parados.

Según los economistas, es una reforma laboral buena, pero son los mismos economistas que no sabían nada de la crisis. En principio tiene cosas buenas, pero también otras malas, pero que con retoques se podría lograr un modelo óptimo, favorable a todos los trabajadores, sin necesidad de recortar derechos.

En este punto es donde entra la negociación colectiva de sindicatos y partidos políticos, ya que aunque sea aprobado por decreto, requiere negociación en el Congreso y el Gobierno está en minoría.

El problema es el inmovilismo de todos los grupos y los sindicatos a escuchar la palabra “reforma” y a proponer propuestas coherentes. Propuestas que no existen o si existen, son demasiado ilusionistas e imposibles de cumplir.

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